Como padres y cuidadores, estamos a cargo de la salud de nuestros hijos. Muchos confían en los medicamentos de venta libre orales para la tos y el resfrío para ayudar a los niños a sentirse mejor cuando están enfermos, pero nunca podemos ser demasiado cuidadosos al cuidar a nuestros hijos con estos medicamentos. A continuación incluimos valiosos recursos que hemos recopilado de OTCsafety.org que ayudarán a que su familia se mantenga sana.
Los siguientes recursos sobre el uso apropriado de medicamentos de venta libre están disponibles en Español:
Tratamiento con cuidado
Los niños no son simplemente adultos pequeños 
Consejos importantes a recordar al administrarle a su hijo medicamentos orales de venta libre para la tos y el resfrío: Los fabricantes de medicaciones de venta libre han comenzado voluntariamente el proceso de cambiar las etiquetas de los medicamentos orales de venta libre para la tos y el resfrío para niños durante la temporada de tos y resfrío 2008-2009. Si está buscando información específica sobre estas nuevas etiquetas y directrices, puede encontrar recursos útiles aquí. Además de esta información, también puede encontrar una lista de productos afectados. A fin de asegurarse de mantener sana a su familia, recuerde los siguientes consejos: - Siempre lea y siga las instrucciones de las etiquetas de los medicamentos y utilice el dispositivo de medición que viene con el medicamento.
- No le dé a su hijo un medicamento que es únicamente para adultos.
- Administre únicamente la medicación que trata los síntomas específicos de su hijo.
- Jamás administre al mismo tiempo dos medicamentos que contengan el mismo ingrediente activo.
- No utilice medicamentos orales para la tos y el resfrío en niños menores de 4 años de edad.
- Jamás utilice un medicamento de venta libre para sedar o adormecer a un niño.
- Jamás administre productos que contengan aspirina a un niño para síntomas de resfrío o gripe a menos que se lo indique un médico.
- Si su hijo sufre algún efecto secundario o reacción que le preocupen, interrumpa el medicamento de venta libre y contáctese con un médico de inmediato.
- Mantenga todos los medicamentos fuera de la vista y el alcance de su hijo.
- Si tiene dudas, hable con un médico, un farmacéutico u otro profesional de la salud.